No quiero hotel ¿Dónde duermo?

En muchas ocasiones nos queremos ir unos días de vacaciones y, o no encontramos hotel o las habitaciones son carísimas.

Hoy, os voy a plantear una alternativa económica, divertida y que a mi, personalmente, me gusta mucho escoger.

Si vas con un compañero de viaje, o con un grupo de amigos, podéis alquilar un apartamento por días

Podéis encontrar apartamentos en el centro de las ciudades desde 30 hasta 400€ la noche (depende del lujo, el número de personas que acepte…)ías, por lo general el número mínimo de noches que debes alquilar es tres, pero creerme que merece la pena.

¿Cómo lo contrato? Es muy fácil sólo tienes que seguir estos pasos:

  1. Busca por destino, fecha de llegada y salida y el número de personas que habitaréis la casa
  2. Selecciona las que más te llamen la atención y mánda un mensaje a través de la web al propietario
  3. Recibiras un correo de la página dónde te dirá si está o no disponible el alojamiento y si el propietario ha aceptado o rechazado la solicitud
  4. El propietario se pondrá en contacto contigo a través de la web (recibirás los mensajes en tu mail pero, no podrás comunicarte directamente con el)
  5. Cuando te decidas pinchas en aprobar la solicitud y haces el pago con tarjeta.
Es una opción mucho más barata en la que cuentas con algo más que una cama y un baño y así podrás disfrutar de tu estancia sin preocupaciones!

Yo, generalmente alquilo através de Donde Dormir pero hay muchas otras webs que tienen el mismo servicio.

Otras páginas que alquilan pisos por días:

Que no te dejen con esta cara cuando llegues al hotel que tanto dinero te ha costado y te des cuenta que las fotos de internet nada tienen que ver con lo que has reservado…

Berlin, sigue en construcción

Berlín, tras la caída del muro es una ciudad en permanente construcción y mejora, se podría denominar “la ciudad en obras”. Es asombroso el tesón y la constancia de los que allí viven para reconstruir una ciudad que lo fue todo en una época y que a día de hoy gracias al trabajo de los berlineses es una de las cabezas de Europa.

 ¿Te gusta la fiesta? ¿Te gusta la buena cerveza? ¿Te gusta la his toria? ¿Te gusta comer bien? ¿Te gusta ir de compras? ¿Eres de los que viaja en metro? ¿Eres goloso? ¿Te gusta el arte? ¿Deporte? ¿Automoción? ¿Política, cultura, arte, historia, gastronomía… LO TIENE … TODO!

La capital alemana es uno de esos destinos que no te debes perder, no es un simple destino para una escapada de fin de semana, no te dará tiempo a ver su gran oferta pero, si visitas Berlín querrás volver a conocer más.

Yo recomiendo coger un bus turístico (que además vale para dos días completos), nosotros escogimos city circle sightseeing desde Kurfuerstendamm pasando por Checkpoint Charlie, la puerta de Brandenburgo,  el O2 arena,  Los muros pintados por artistas en memoria a la caída del muro en 1989… ¿El precio? 22€ por persona 2 días. Te dan unos auriculares y un mapa, la guía  en 13 idiomas!

 

SITIOS QUE VER

http://maps.google.es/maps?q=Berliner+Dom,+Berlin,+Germany&hl=es&sll=52.519105,13.402915&sspn=0.003166,0.010568&hq=Berliner+Dom,+Berlin,+Germany&t=m&z=14

La Catedral  de Santa Eduvigisde Berlín, en alemán Berliner Dom. Se trata de un templo de la Iglesia Evangélica Alemana y  es el sitio de residencia del Obispo de Berlín. Es una iglesia de estilo neoclasico, bastante oscura y quizás tétrica… -para mi gusto-

CheckPoint Charlie , es el famoso paso fronterizo del muro de Berlín entre 1945 y 1990. Este punto, abría el paso a la zona de control estadounidense con la soviética. El punto de control fue demolido el 22 de junio de 1990, de modo que salvo el Museo del Muro del Checkpoint Charlie no quedó nada que lo recordase, hasta el 13 de agosto de 2000, cuando se inauguró una reconstrucción de la primera caseta de control, idéntica salvo los sacos antes rellenos de arena y ahora de cemento. Es un “atractivo” turístico ya que te puedes hacer fotografías con los “soldados”.

Recomedación: En la tienda del museo encontraréis muchos souvenirs pero, si cruzáis la calle hay una pequeña tienda que tiene muchos de esos asrtículos más baratos.

La Puerta de Brandemburgo, es una antigua puerta de entrada a Berlín, no como se cree un arco de Triunfo; está ubicada en la

plaza de París. Fué construida en 1971 siguiendo el modelo de la Puerta de entrada al Acrópolis de  Atenas. En el año 57 se restauró pues quedó prácticamente derruida por el paso de la II Guerra Mundial

 

El Monumento a los judíos de Europa asesinados,  es un monumento que recuerda en Berlín a los judíos víctimas del holocausto. En 20000 metros cuadrados hay 2711 losas de hormigón que representan a los caidos.

Bajo este terreno se encuentra un punto con los nombres de los judíos conocidos, fallecidos durante el Holocausto.

 Reichtag -Parlamento Alemán-, es quizás el edificio que mejor representa el “renacer” de la capital económica y política de Alemania.

La cúpula que se construyó durante la remodelación de los años 90, es un sitio interesante al que subir, se ha convertido en una referencia turística. Dicen que, el restaurante ubicado en la cúpula es muy bueno pero, yo no lo he probado.

¿QUÉ COMEMEMOS?

Bratwurst

A cualquier hora, en cualquier lugar encontraras puestos y tiendecitas en las que comprar un “aperitivo” para esos momentos de hambre entre la comida y la cena.

En esta ocasión, nosotros la compramos en un puestecito al lado de la Catedral.

Pero, ¿Crees que eso es mucho? pues también encontraras puestos en los que venden BREZEL, qué es un tipo de pan horneado y retorcido en forma de lazo, lo hay sólo con pizcas de sal  o con queso gratinado. -yo soy más de esta opción-

¿Quieres cenar en un sitio divertido a base de cerveza y típica comida alemana?

BERLINER REPUBLIK es tu restaurante

Es la “bolsa berlinesa de la cerveza” Todos los días, a partir de las 17.00 horas, los precios fijos de las cervezas, se tambalean. Y es que a esa hora los precios de la cerveza se abandonan al libre juego del mercado. La oferta y la demanda regulan los precios, como en la bolsa real. 

Es un sitio barato, con una comida deliciosa, como el codillo de la foto. Y al que merece la pena ir, de verdad. Y además te ries, ¿qué más puedes pedir? el momento más divertido es la alegría de los especuladores, ese momento en el cual se da “crack” y las cervezas… SALEN CASI GRATIS!!

Ah! y otra cosa, no menos importante… la carta está ne varios idiomas en ESPAÑOL entre otros!! ;)

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Luz de México by @sinituini

@Sinituini, amiga viajera de Browie nos cuenta sus aventuras en el gran viaje que hizo por México. DISFRUTARLO !

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Era la promesa pendiente de hace años. Una gran amistad que nació en Londres tras unos meses de convivencia y que ha permanecido hasta la fecha sin intención de amainar.

Dos personas que me ofrecieron la oportunidad de conocer su maravilloso país y que me abrieron las puertas de sus casas con el cariño de sus familias.

La idea era pasar allí un mes y no permanecer en el mismo sitio, sino montar base y viajar.

Bien entrado septiembre llegué a Madrid con el ansia viva, muerta de ganas por coger el avión y viajar miles de kilómetros hasta mi promesa. Ya no faltaba nada, ya estaba hecho. Por fin.

Entonces llegué a la capital, México D.F., donde comenzaría todo. Unos familiares de Fernanda nos acogieron en su casa y aquello fue amor a primera vista. A pesar del cansancio del vuelo había un hambre voraz y la propuesta fue “El fogoncito“, según dicen, experto en tacos al carbón desde 1968 y uno de los mejores sitios para disfrutar de los deliciosos “Tacos al pastor”. Desde luego que sí! En conjunto fue un auténtico acierto: no sólo la comida estaba deliciosa; el ambiente, la decoración y la atención prestada fueron perfectos. Fue en ese sitio donde realmente me di cuenta de que por fin estaba en México.

Después de cenar por fin podía descansar. El día siguiente prometía…

Y tanto, porque si digo que el destino era Teotihuacán nos dan agujetas sólo de pensarlo. Pero qué increíble lugar. Visita obligada, ya lo sabéis.

Nada más llegar y en la zona de la entrada se encontraban preparados unos Voladores de Papantla.

Quedé impresionada por la destreza y tranquilidad con la que estos expertos malabaristas subían hasta lo más alto del poste para después dejarse caer al aire girando perfectamente coordinados y descendiendo poco a poco hasta la tierra. ¿Lo mejor? Nada de arneses ni elementos de seguridad, sólo una cuerda atada a sus tobillos y la experiencia de los años y de las generaciones anteriores.

La ciudad de Teotihuacán me resultó absolutamente impresionante. Realmente la inmensidad de sus pirámides y la historia de su pueblo te trasladan a un mundo de leyendas e historia que va más allá de cualquier cosa que te puedan contar. El “Paseo de los Muertos” es la vía principal de esta ciudad, que conduce hasta las dos pirámides principales: la Pirámidede la Lunay la Pirámidedel Sol. Podréis haceros una idea gracias a estas fotos pero os aseguro que no hay nada como tenerlas delante. Y nada como subirlas, señores. Nada igual. Eso sí, las vistas y la foto desde arriba en plan “soy el rey del mundo” merecen la pena.

Después de una buena siesta y reponer fuerzas me advirtieron de los planes para esa noche. Los tenía fritos con eso de que yo quería ver Mariachis, así que me consintieron una vez más. Esa noche iríamos al famoso Restaurante-Bar Jorongo, ubicado dentro del Hotel Sheraton. Aquí vi por primera vez en vivo a un maravilloso grupo de Mariachis, además de otros grandes grupos de música mexicana y cubana. También fue aquí donde probé mi primer shot de tequila (a lo tonto no veas). Me llamó mucho la atención ver cómo todos los señores de la sala sacaban a bailar a sus mujeres. Casi era automático. Si hay música se baila y, si se baila, siempre acompañado de una mujer. Como Dios manda. Empecé a notar esas costumbres y tratos entre hombres y mujeres tan extintos en estas sociedades de por aquí. Y volviendo al Jorongo, decir que es el lugar ideal para disfrutar de lo más auténtico de México en un ambiente muy divertido y animado. Y acabó mi fin de semana en el D.F. Nos despedimos de Ernesto, Rocío y Montse.

Ahora tocaba meternos en un viaje de 5 horas en coche hasta San Luis Potosí. Esta sería mi base, una hermosa y humilde ciudad colonial perteneciente al Estado que lleva el mismo nombre. Me esperaba una reunión familiar con barbacoa y millones de tacos. Mucha gente y muchos abrazos. Algunos reencuentros y una felicidad que me embriagaba. De verdad estaba donde siempre había soñado. Cuando conocí la ciudad me sorprendió la cantidad de iglesias que tenía, una detrás de otra. Se nota que ahí los españoles teníamos ganas de decir       ” aquí estoy yo”.

A los tres días teníamos un nuevo destino. Puerto Vallarta. 7 horas de viaje en coche. Lo que no se me va a olvidar en la vida es el guantazo de humedad que me golpeó en la cara al bajar del coche. Qué calor más incómodo. 

Nos alojamos en un hotel de amor y lujo (como diría mi madre) y allí disfrutamos de la playa y el descanso. Fue aquí donde vi algunos animales por primera vez, como el colibrí, las iguanas en libertad y los pelícanos.

Nuestra estancia allí coincidió con el día dela Independenciade México, la noche del 15 al 16 de septiembre. Salimos a dar una vuelta para meternos en el ambiente de la fiesta con la mala pata de que cayó un aguacero de aúpa. La verdad es que no nos frenó. Esa noche fue memorable (sin entrar en detalles).

Al día siguiente fuimos a cenar a la famosa “Bodeguita del Medio“, un restaurante cubano con mucho encanto y lleno de música y de letras. Comimos, bebimos y bailamos. Recomendadísimo.

Acabada la aventura por este lado del Pacífico, pusimos rumbo de nuevo a San Luis. De camino pasamos por Tequila, en el estado de Jalisco. Y sí, aquí nace el tequila! Se trata de una pequeñita ciudad rodeada de grandes campos de agave azul  completamente involucrada en el desarrollo de la famosa bebida que le da nombre. Visitamos la casa José Cuervo  donde disfrutamos de una preciosa exhibición de Charros y Danzantes.

Llegamos a San Luis con muchas ganas de cama. Aunque yo no descansaría demasiado, ya que al día siguiente por la mañana salía de viaje para reencontrarme con otra gran amiga en Monterrey, Estado de Nuevo León, también a 7 horas de autobús (recordaros que en este país no existe el tren). Menudo recibimiento. Anasylvia y su familia realmente deseaban que me sintiera como en casa y que aquellos días fueran inolvidables. Así fue. Tengo que destacar de este sitio el enclave natural en el que se encuentra. Llama enormemente la atención los inmensos cerros que rodean esta gran ciudad. Dos de ellos se llevan todo el protagonismo: el Cerro de la Silla, formando parte de la Sierra MadreOriental, y el Cerro de la “M”, ubicado en el parque ecológico de Chipinque. Merece la pena subir la montaña por sus caminos boscosos llenos de mariposas monarcas y detenerse en los distintos miradores para divisar la ciudad. De verdad que las vistas son de cine.

Monterrey es la tercera ciudad más grande del país, después de México D.F. y Guadalajara, y como tal se nota en el ritmo de vida, en los comercios, en las luces y en el ambiente. La encontré algo más cosmopolita y menos tradicional. Cada quien con su encanto, está claro.

Tras pasar una semana aquí, me tocaba regresar al campo base. Cuando llegué recibí la sorpresa de un reencuentro inesperado: May, otra compi de Londres, de la época de las promesas. También potosina y terminando sus estudios de Restauración. Pronto me enseñaría muchas otras cosas pero antes tenía otros planes: Fernanda había organizado un viaje con amigos a Guanajuato y San Miguel de Allende. Esto era un no parar.                           Yo encantada, por supuesto.

Guanajuato (Estado de Guanajuato) es una de esas ciudades que siempre había querido conocer. De esos lugares que tenía en mi lista de destinos preferidos. Y cómo lo disfruté. De los lugares más bonitos y con más encanto en los que he estado. Hay un ambiente joven que invita a todo. Es una ciudad llena de vida, de color y leyendas. Como la leyenda del Callejón del Beso.

Al día siguiente, visitaríamos en una tarde la ciudad de San Miguel de Allende (Estado de Guanajuato). Todo un descubrimiento. Bastante más pequeña pero preciosa. Me llamó la atención la cantidad de europeos que encontré aquí. Por lo visto, a ingleses y alemanes les gusta mucho la costa española pero prefieren jubilarse en San Miguel. Curiosidades. Tengo otra: es Patrimonio Cultural de la Humanidadpor la Unescodesde 2008. Destaca de esta ciudad su Parroquia, una auténtica belleza.

Antes de volver a San Luis, aprovechamos para hacer una pequeña parada en Dolores Hidalgo para tomar uno de sus famosos helados. Coincidía que eran las fiestas y había mucho ambiente en las calles. Este pequeño municipio tiene gran importancia en la historia de este país, ya que fue aquí donde comenzó su independencia de los españoles y es reconocida por Decreto comola Cunadela Independeciade México.

Y por fin llegamos a San Luis, después de un largo fin de semana de pequeños viajes. Tras un poco de descanso y pasados unos días ya más quietecitos, Fernanda y Rubén me llevaron a conocer una auténtica cantina mexicana. Y así se llamaba: La Cantina. Os muestro algunas fotos de este curioso lugar y os aconsejo ver la web. Muchos cantarines. DIVERTIDO Y… 100% MEX!!!

Ya me quedaban pocos días en México y se me metió en la cabeza que tenía que montar en burro, porque ya era lo único que me faltaba. Así que con la excusa, volvimos a coger el coche y nos fuimos de excursión a Cerro de San Pedro, a escasos kilómetros de donde estábamos. La verdad es que no hubo suerte y no hallamos burro por ningún lado. Pero descubrimos que San Pedro era un pueblo muy pequeño y prácticamente deshabitado que guardaba muchos rincones llenos de historias. Nos hablaron de un famoso restaurante italiano de mucho éxito y de platos exquisitos: “El Nopal“. No se pasaron, era verdad. La pizza más rica y bonita que me habían preparado nunca. Sí, la más bonita. Es que todo hay que decirlo. Este restaurante aprovecha el suelo de unas ruinas y lo convierte en un espacio original y particular, donde se te olvida que este mundo es mundo.

De vuelta a la realidad, volvemos al campo base. De nuevo en San Luis, es el momento de retomar mi reencuentro con May. Teníamos que ponernos al día en muchas cosas y después de ello, me presentó a parte de su familia. Gracias a ella conocí a sus primos Guillermo y Jose Cadena, dos jóvenes emprendedores que, junto a su hermana Teresita, crearon Tipi’Óka. Quiero destacar este negocio, ya que sus productos no se conocen por este lado del Atlántico y llamaron bastante mi atención. Se trata de unas bebidas refrescantes que se sirven acompañadas de tapioca, un almidón que se extrae de la raíz de la Mandioca(especie nativa de Sudamérica). Al transformar este almidón en alimento toma forma de grano de café y es muy divertido tomarlo con ayuda de una simple pajita. Riquísimo. Si queréis saber más sobre ellos, podéis seguir a Tipi’Óka en twitter: @TipiOka

Después de este último descubrimiento llega mi momento de dejar  San Luis para volver a México D.F. Ya sólo quedan 2 días para regresar a España. Y los voy a explotar.

En mi último fin de semana me dio tiempo de conocer fantásticos lugares de la capital.

En primer lugar, organizamos una visita a Xochimilco: un enorme espacio de canales de agua en medio de la naturaleza lleno de originales embarcaciones decoradas con flores, colores y nombres de mujeres. Todo un espectáculo. Puedo decir que disfrutamos de un día perfecto con una compañía perfecta.

Ese mismo día aprovechamos que pasábamos por La Monumentale hicimos parada obligatoria. Estaba delante de la mayor plaza de toros del mundo. Ya de por sí me parecía impresionante pero fui más allá. Le puse pucheritos a los guardias de seguridad y les dije que venía particularmente desde España para ver la plaza. Así que nos dejaron pasar. Y fue toda nuestra. Al verla desde dentro me quedé sin palabras. Estaba totalmente abrumada por la inmensidad de ese lugar. Corrí escaleras abajo y me metí dentro del albero a simular unos paseíllos. Toda una experiencia.

Por cierto, quien vaya a La Monumentalque pare enfrente a comer en “El Villamelon“, un clásico de las jornadas taurinas desde 1961: tacos combinados de chicharrón y cecina. Deliciosos.

El último día lo reservé para visitar el Palacio de Bellas Artes y el Zócalo. Ambos me impresionaron por su tamaño y belleza. Si hay que poner un “pero” es que había demasiada gente, pero nada que no supiéramos ya.

Antes de volver a casa, organizamos una última visita: el Museo Sumaya, recientemente inaugurado por el multimillonario Carlos Slim, propietario de todas las obras de arte que allí se exponían. Una auténtica declaración de ostentación, aunque reconozco que muchas de esas obras me dejaron impresionada.

Esa noche nos reunimos todos para despedirnos en “La Bodega“, un restaurante único en la famosa Colonia Condesa. Este sitio atrae…está lleno de música y de distintos ambientes conseguido gracias a sus numerosas salas. Destaca la diversidad de su público y la maravillosa música en directo con sus grupos de rumba y boleros. La comida y los cócteles: un 10.

Como última curiosidad: TODAS las ciudades estaban plagadas de Volkswagen Escarabajo – o VOCHOS como los llaman allí-. Un porcentaje altísimo. Incluso algunos policías municipales lo llevaban. Me comentaron que allí se fabricaron pero aún así…es cantoso.

Tras esto último, llegó mi momento de hacer las maletas y decir adiós a este maravilloso país que tanto me ha dado. Pude traer a España grandes recuerdos y grandes amistades. Por ellos…aquí dejo lo que la luz de México dibujó en mí.

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Una escapa a Monachil…Sierra Nevada

La carretera de Andalucía desde Madrid, era casi nuestra. Pocos son los que se animaron a conducir por ella aquel viernes. Una temperatura espectacular nos acompañaba.

 Ansiosos estábamos por divisar esa gran montaña, cubierta de blanco que pide a gritos que te calces las botas y esas tablas afiladas para surcar las cimas.

Pero, nuestra llegada se iba a retrasar. Cuando ya estábamos en la provincia de Granada y quedaba poquito para desviarnos… ATASCO! Es lo que tiene un viernes.

Dejamos el desvío  de la Alhambra y continuamos camino arriba la montaña, según íbamos subiendo la temperatura iba disminuyendo pero, muho menos de lo que pensabamos aunque el día estaba nublado y grisáceo.  Cuando nos dimos cuenta, ya estábamos rodeados de nieve, y en nuestras caras se notaba alegría, ver esa cantidad de nieve significaba que las pistas iban a estar maravillosas.

Al fin, llegamos a casa, o podríamos decir.. iglú, no habíamos conseguido hablar para que nos “enchufaran” la calefacción; así que os podéis imaginar el calorcito que hacía en el apartamento..

Nos dispusimos a bajar a la plaza para comprar los forfait del fin de semana y no tener que aguantar las largas colas de las taquillas el sábado por la mañana. Luego llegamos a la tienda de alquiler Luis Sánchez Sports 1, que está según bajas las escaleras de la plaza que llegan al telesilla a la izquierda. Son agradables, tienen un montón de rebajas en equipo y ropa y el alquiler es súper asequible.

Ya teníamos todo preparado. ¿Qué podíamos hacer? Un chico nos paró en la plaza para preguntarnos si queríamos probar un BMW que estaban expuestos para que la gente pudiera probar la estabilidad y demás del vehículo con las nuevas ruedas de invierno, se lo agradecimos pero, tras el viaje desde Madrid, lo último que nos apetecía era subir de nuevo a otro coche.

¿La mejor opción?  Unas cañas. Cruzamos la calle y descubrimos que había un 100 montaditos, pero queríamos algo más típico, algo del lugar. Y descubrimos al final de aquel oscuro pasillo, que surge entre la cadena de bocatas y el pequeño supermercado el bar restaurante, ”EL CEJUDO“. Según ibas pidiendo cañas las camareras gritaban “2 primeras” “2 segundas”…  lo que más me gustó es que fueron cañas a española, es decir, cañas servidas junto a un gran plato-tapa desde patatas con  carne, uvas con queso…

 A la mañana siguiente, nos enfundamos nuestros trajes y respectivos equipos a sin pensarlo ya estábamos en el telecabina, dispuestos a  surcar las montañas. Esquiamos por las zonas principales hasta que abrieron La Laguna  e hicimos un parón para comer y descansar un rato al sol, la verdad, lo necesitaba.

Había sido una larga jornada que requería una siestecita para recargar pilas, ya era de noche y el hambre apremiaba, así que salimos a cenar. Lo intentamos primero en Luiggi II que estaba al lado de casa y las agujetas empezaban a notarse, pero muchos pensamos lo mismo pues estaba lleno y había una larga lista de espera. 

Bajamos aquellas escaleras de hierro que llevan a la plaza, aún a sabiendas que la subida de vuelta sería dura, pero la verdad que el esfuerzo mereció la pena. Llegamos a la Pizzeria Floren bajo el edificio Primavera. Comida italiana de buena calidad y un precio muy asequible, recomiendo los macarrones mafia y la pizza americana. Y si quieres probar un brownie a la andaluza, ellos te sirven el “BROWNIZ” ;)

Se acercaba el momento de regresar a Madrid pero no sin antes aprovechar al máximo nuestra última jornada.  Y no voy a negar que disfruté muchísimo aquella mañana, hicimos una bajada de más de una hora por la zona más cercana al valle de San Juan,  sintiéndonos los reyes de las pistas, estábamos prácticamente solos deslizándonos por aquellas laderas. Decidimos bajar a la plaza para comer algo y descansar y nos sentamos en la terraza de Pizza Loco (justo al lado de donde tenía que devolver el equipo) y la verdad que la comida estaba buenísima y esa cervecita al sol nos sentó de lujo.

El viaje de vuelta se nos hizo bastante ameno, sobre todo con la apertura de la nueva carretere que evita tener que bajar el puerto de Despeñaperros. ¿Hambre? un buen bocata en Casa Pepe, ya es casi una tradición. A unos les puede gustar y otros lo pueden odiar  por su decoración y quizá sentimiento “fascista” pero, lo que es indudable es que la comida está  “rica, rica”. Pensamos que alomejor se haría difícil la parada por la ruta de la nueva carretera pero no, la salida sigue siendo la misma KM 243 salida Venta de Cárdenas.

Espero que las recomendaciones os sean útiles y si vais por allí y encontráis algún otro sitio que os gusta u os parece que debe ser mencionado para que todos podamos probarlo, hacédmelo saber.

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Siempre… ¿Nos quedará París?

Después de un largo día de trabajo pensé, ¡NECESITO VACACIONES! y “voilà” nos pusimos manos a la obra a buscar en internet un hotel y unos billetes a precio económico para pasar allí unos días de descanso.
Decidimos que queríamos un vuelo económico, pese a todos los inconvenientes que esto conlleva, levantarse a las 4 de la mañana, apretar la maleta de mano para que encajase en aquel incómodo “cajón”, ponerse rápido en la cola de embarque para poder coger un buen sitio en el avión, en fin, ya sabéis…volar en una aerolínea low-cost.
Cuando llegamos al aeropuerto Charles de Gaulle (esto fue lo único que teníamos claro, queríamos este aeropuerto-bajo recomendación de @lisaramin-) como buenos turistas, hicimos la cola en el mostrador turístico de turno, ¡sorpresa! Nos atienden en español –he de reconocer que fue un alivio ya que no hablábamos ni “pa-pa” de francés”- y nos hace una oferta de billete de metro para los  días que incluía también el tren ida y vuelta al aeropuerto. 50€/persona nos costó la broma (para que luego digan que el transporte público de Madrid es caro).
Mapa en mano, nos analizamos durante el trayecto en tren, los trasbordos que nos tocaría hacer, que líneas tenías que coger y sobre todo, la dirección de la línea. Resultó ser, “coser y cantar”. Somos turistas, si. Pero, listos :=)
Llegamos a nuestra parada de la línea 13, Brochant. Y, aunque teníamos más o menos claro como llegar al hotel, finalmente, nos tocó preguntar. Muy cerquita estábamos el hotel Abrial, se abrió a nuestros ojos. Es un hotel normalito, de 3 estrellas (parisinas), que para pegarse una ducha y dormir, es suficiente.
Como era de esperar, por el madrugón, nuestra habitación no estaba lista, así que, cogimos lo imprescindible y volvimos al metro. Nuestra primera parada fue, Champs Elysées, y comenzamos a caminar, el día estaba nublado, oscuro y con intenciones de ponerse a llover, así que, cámara en mano turisteamos por las calles “cual japoneses”.
El hambre apremiaba, y en el primer lugar que encontramos nos dispusimos a comer algo. Los Champs Elysées eran interminables, los ojos se me iban a todos los escaparates pero, nuestro objetivo era el Arc de Triomphe (Arco de Triunfo para los que no dominamos el francés).
 
Una vez en la puerta, se me ocurrió preguntar si había descuentos para jóvenes, y tras enseñar mi DNI, gratis entramos. Aquellas escaleras eran interminables, parecía que nunca iban a llegar a la cima. El “sufrimiento”, mereció la pena.Cuando nos dimos cuenta, estábamos divisando París, o lo que la niebla nos dejaba ver.
 
¡Un café! Con esa temperatura y el cansancio que llevábamos en el cuerpo, es lo que necesitábamos y en una calle aledaña nos tomamos un capuccino calentito, el frío me regresó al cuerpo al ver el precio 13€ ¡por dos cafés!
 

Habíamos quedado con mi amiga @lisaramin, que por muy madrileña que sea, de eso ya le queda poco, ya es parisina, parisina ;) Nos llevo a tomar una –o varias- cervezas en el cafe de les 2 moulines, o lo que es lo mismo el café de Amelie.

Cenamos en “Bristo Chat Noir” un sugerente restaurante a pie de calle que realmente, me gustó. La verdad que me sirvieron uno de los mejores steak tartare que he probado nunca. Además de un excelente vino.
El segundo día fue duro madrugar pero, abrimos las ventanas y nos esperaba un soleado y maravilloso día, así que nos pusimos en marcha,..
Primer destino, Sacre Coeur  subimos las escaleras, nos intentaron hacer el timo de la pulsera… (Y es que, mi compañero de viaje parece que lleva escrito en la frente “pídeme un cigarro e intenta venderme algo” xD), nos dimos una vuelta por el interior y acto seguido, paseamos por Monmatre donde tuvimos la oportunidad de observar a los artistas. Y dicho sea de paso, comimos una deliciosa crêpe.
Era el día idóneo para acudir a la Torre Eiffel, llegamos a los campos de Marte y tras conseguir sortear  a los pequeñajos  de un cole que estaban de excursión, vimos que la cola para “escalar” la torre era mínima, compramos la entrada y pasito a pasito llegamos al punto donde debimos coger el ascensor para subir a la cima.
Me encantó la impresión de sentirme en la cima de París, donde todo parecía pequeño y cercano. Y ver desde el primer piso la inmensa cola de aquellos que, por vaguería, edad o incapacidad tenían que subir en ascensor, fue un verdadero espectáculo.
 
Seguimos nuestro camino, a orillas del río. Queríamos ver la gran noria instalada en el centro de París, con aquellas luces que invitaban a subirse desde la lejanía del Arco de Triunfo.
 
Aprovechando que la subida al Arco de triunfo nos salía gratuita, decidimos armarnos de valor y volver a subir para poder ver París completo de noche (sin niebla ni nubes) y ver la Torre Eiffel iluminada desde las alturas, algo que realmente mereció la pena!
 
El siguiente día, nos despertamos otra vez rodeados de llovizna, bruma y un cielo gris oscuro que invitaba a la tristeza. Pero,eran muchos los sitios que nos quedaban aun por visitar.
Nuestra primera parada fue la majestuosa, Catedral de Notre Dame. Ya acostumbrados a las colas para entrar a visitar los lugares, allí que nos pusimos, bajo la lluvia para poder acceder. La verdad es que es impresionante por dentro, ya tenían montado el nacimiento,  había dos maquetas impresionantes en el interior.
Nos apetecía comer algo y encontramos un Subway  en la acera de enfrente (lugar al que no recomiendo bajo ningún concepto entrar) los sándwiches estaban mal hechos, fríos, el lugar sucio, los dependientes eran muy bordes, desatentos, había una cola importante y ellos no paraban de reír y charlar entre ellos.
Queríamos llegar al gran museo del Louvre,  pero no sin antes callejear, para poder ver la renombrada parisina universidad de  La Sorbonne. Anduvimos hasta llegar a Pont des Arts, un lugar curioso en el que los enamorados “sellan” su amor cerrando un candado, grabado con sus nombres.
Tras hacernos las típicas fotos en la pirámide de cristal del Louvre, decidimos que sería una gran tarde de compras. Hicimos cola en La Dureé, para poder llevar a casa los típicos “macarroons” –aunque mi sorpresa al llegar a Madrid, fue que aquí ya los vendían en pastelerías e incluso en Hipercor-. También paramos en un puesto de venta de quesos típicos franceses, y ahí… Arrasamos.
Después de haber conocido el París turístico, si de algo estoy segura es que necisto un nuevo viaje para conocer los entresijos de la ciudad, recovecos y secretos…

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Venezuela… Conocerla, ¿Es tu destino?

Este era mi segundo viaje a la República Bolivariana de Venezuela. Un viaje esperado y ansiado por las maravillas que alcancé a ver en 2010. Y no, no me defraudó.

Volaba en una compañía nueva para mi, Santa Barbara, y tras el “corre-corre” de maletas, estrés de última hora por problemas en nuestro itinerario en el aeropuerto de Barajas, llegamos a Caracas, recibidos con el calor de su pueblo y la amabilidad de las personas que allí nos esperaban con ansia de enseñarnos su tierra…

 Tras el atasco típico en el trayecto, por ser fin de semana, llegamos al Hotel Venetur Alba Caracas , hotel que antes gestionaba la cadena Hilton. Es un hotel con cómodas y confortables habitaciones ejecutivas y con un personal amable y atento. Las instalaciones de este hotel son las propias, aunque quizá un poco anticuadas, de un hotel de negocios, con una pega bastante importante para aquellos que viajamos por negocios, INTERNET.

 En espera de nuestros compañeros de viaje, el joven Victor Marley nos acompaño junto a Alejo -un taxista gaditano afincado desde hace más de 30 años en Caracas- a conocer el corazón de la capital.

 

 En primer lugar, visitamos la Casa de Simón Bolivar, una gran alegría me llevé al poder hacer la visita, ya que año pasado, desgraciadamente estaba cerrada. 

  Tras caminar durante toda la mañana, hicimos una paradita en el camino para tomar la cerveza típica de Venezuela, Solera, la cerveza “light”  que nos refrescó, aunque he de decir que se echó en falta una tapita, unas aceitunas o algo así para acompañar.

 Esa misma tarde, quedamos con un amigo venezolano para hacer unas compras de última hora -es lo que tiene hacer las maletas deprisa y corriendo- en el gran centro comercial Sambil.

 

En vista  del tráficoque había a esas horas, nos dispusimos a tomar el metro, sí el metro, mucha gente se sorprenderá de ello, ya que es una de las cosas que te dice la gente que no debes hacer cuando vas a Venezuela, pero como buenos valientes y aventureros lo hicimos!

 

¿Qué decir del metro de Caracas? Sorprendida me quedé al ver el orden, la limpieza y la calidad de los trenes, aunque no pudimos ver los nuevos vagones, no tuvimos esa suerte. “Lo cortés no quita lo valiente”, y debo decir que para entrer en el vagón hay que empujar, pero, de verdad. “Aquí entramos todos” -decían-.

 

 Se acercaba el momento… CANAIMA, nos esperaba.. ansiosos nos levantamos a las 4am para poner rumbo al aeropuerto, con escala en Puerto Ordaz y de ahi llegaríamos a uno de los lugares más maravillos que no pensé que podría  volver a visitar en tan poco tiempo. Pero no, nuestra ansia de llegar se truncó por problemas en nuestros billetes de avión -sí, de nuevo-.

 

  

Aunque “gracias” a ese inconvenientes hicimos noche en Puerto Ordaz, donde alcanzamos rápidamente a ver la llovizna, otra de las maravillas naturales que posee Venezuela.

 Sin más problemas a la vista, nos desplazamos al aeropuerto, para monatrnos en un pequeño avión que nos llevaría finalmente a Canaima.

Resulto un vuelo corto, con asientos forrados en leopardo, y un experimentado piloto que aterrizó perfectamente en aquella “rudimentaria” pista de aterrizaje.

Foto del grán fotográfo Lerry Cataño, que nos acompañó durante todo el viaje.

En la foto junto a compañeros de VTV, Paul, Paco, Tiziana, Ana Cristina y Gaby. Por aquí faltan  dos grandes trabajadores y compañeros de viaje ecuatorianos, Pilar y Guido.

Y… llegamos!! en el campamento nos esperaban dos niños indigenas, que tras hacer el check in, nos fueron entregando una pulsera que ponia “bienvenido” en lengua Pemón. 

 Dejamos los bartulos en  nuestras respectivas cabañas y nos dispusimos a montarnos en una curiara -barca a motor artesanal- para dar una vuelta por el río y divisar los saltos que más tarde visitaríamos.

Con tanto cambio de temperatura y gracias a las bajas temperaturas en los lugares públicos, debido a los aires aconcidionados, mi cuerpo dijo basta.. y la fiebre se “apoderó” de mi, por lo que no pude asistir con mis compañeros de viaje a la excursion por los saltos:La golondrina, El Hacha y Guadaima

Foto: Lerry Cataño

Llegó el gran día!! De madrugada, atravesamos el pueblo pemón en un camión que nos transportó a la curiará, guiada y capitaneada por pemones, además tuvimos la suerte de ser acompañados por el hijo del capitán; un niño de tan sólo 5 años, que acompaña a su papá para ir aprendiendo sus labores.

Sobre las 11 de la mañana, despues de navegar 90 kilometros aproximadamente en la curiara -este año, el viaje se hizo más llevadero, ya que se teniamos cojines sobre los bancos de madera. Todo un lujo-, divisamos la gran maravilla, Salto Ángel -kerepacupay Vena-. Cabe destacar que sólo el 5% de los venezolanos han tenido la oportunidad de estar allí, una pena.

 Durante unos minutos, tras bajarnos de la curiara, el grupo dudó en subir al mirador, ya que estaba totalmente cubierto por las nubes. Pero, ¿hemos llegado hasta aquí para no subir? Al menos, hemos de intentarlo!

Nos dispusimos a subir entre rocas, llovizna, selva, insectos -entre ellos, los molestos “puri-puri”- resbalizados suelos y un sin fin de inconvenientes que NO nos pararon para llegar a nuestro objetivo.  

 

Dicen que, “tras la tempestad, llega la calma” y cuánta razón hay en ese dicho… cansados, muy cansados, a pocos minutos de llegar al primer mirador del Salto Ángel, cuando ya se oía su magnífico sonido, el cielo, como si de un milagro se tratase nos hizo el gran favor de abrirse completamente. Agilizamos el paso para no perder tiempo y finalemente, ese milagro de la naturaleza se dejó ver ante nosotros, como un pavo real que abre su cola para ser admirado por los presentes.

 

¿Qué decir? Me siento súper orgullosa de haber tenido la oportunidad de poder estar en esta gran fuente de energía, en este increible lugar, en el que realmente, cuando llegas arriba, te quedas literalmente… SIN PALABRAS, os lo aseguro!

 Venezuela, ¿Es tu destino? El mío, desde luego que sí. Me encantaría tener la oportunidad de volver y disfrutar de nuevo de las maravillas que ofrece este lugar.

 Quiero agradecer su tiempo y dedicacion a Lerry, Ana Cristina, Gaby y a Oscar, que nos hicieron un viaje muy agradable y por supuesto, no me olvido de mis grande compañeros de viaje: Paul, Tiziana, Guido, Pilar, Paco, Maricel y Natalia -que por culpa del volcan chileno se quedaron sin poder disfrutar de esta experiencia-.

 

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Londres, guardame el secreto

Tengo que reconocer que Londres es una de esas ciudades que enganchan, una vez la visitas quieres conocer  más.

Visitar Londres,crea “adicción”, sus espectáculos, sus tiendas, su ambiente cosmopolita, edificios, mercadillos y sobre todo, su gente…
 
Podría pasarme horas y horas, parada en una calle disparando mi cámara una y otra vez, y si algo os aseguro es que cada imagen sería única.
 
 
 
Uno de los sitios que me encanta de Londres es “Little Venice” se trata de los canales londinenses que van desde Regents Park hasta Candem Town. Warwick Avenue (Bakerloo Line) es la parada de metro más cercana.
Veras muchas barcas amarradas, algunas son viviendas, otras restaurantes, y algunas que te llevaran a lo largo del canal hasta el ·well-known- mercadillo de Camdem.
 
 
 El trayecto dura algo menos de una hora y cuesta entorno a las 10GBP pero, si has tenido    la suerte de llegar en un día soleado, o que no llueva, merece la pena ver las casas y el recorrido. Algo diferente…
   Siguiendo el curso del río, llegamos a Candem Town, ese maravilloso mercado, lleno de color, extravagancia, tiendas y puestos.Me encanta el espíritu vintage, las interminables tiendas de zapatos, los abrigos de pieles que gritan: ¡cómprame!–Sobre todo con el frío característico de Londres-
 
 
 
 Los puestos de comida asiática son idóneos para quitar ese gusanillo de hambre sin perder tiempo para compras.  Las galerías de arte son un espacio genial para ver fotografías, cultura, actuaciones en directo y también para tomar una cerveza o una copa para relajarse tras un día de compras.

 
 
Otro lugar que me encanta de Londres son los Jardines de Kensington, donde me gusta pasear, relajarme e incluso sentarme en uno de sus bancos a leer un libro –si el tiempo me deja ;) -Una de las curiosidades es que el parque está repleto de asustadizas ardillas.
Muchos, son los turistas que visitan los llamativos Jardines de Kensington, pero son pocos los que han llegado a ver la estatua de Peter Pan.
 
 
Para los peques y los que no lo son tanto.
Hay veces que los “mayores” necesitamos volver a ser esos locos bajitos…
 

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Todo el que viaja a la capital inglesa, conoce Paddington pero… ¿Has logrado encontrar la estatua del osito de Paddington? Está ligeramente escondida dentro de la estación…
 
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Los restaurantes que os recomiendo en Londres son:
 
  •  Cocoon (65 Regent Street, London, W1B 4EA)
Es un restaurante-lounge de comida asiática con una decoración “sesentera”. Se trata de un sitio diferente pero sobre todo muy original, allí podrás encontrar grupos de amigos o parejas. Ideal para cualquier celebración.
Se puede reservar mesa por internet en su página www.cocoonbar.co.uk/
 
Después de cenar, no tienes que irte muy lejos, en su lounge  “wine & cocktail bar” podrás disfrutar de una variada carta de bebidas.
Los jueves, viernes y sábados, también tiene cuenta con night club life.
 
  • Bincho  (16 Old Compton Street, London, W1D 4TL. Zona SOHO)
Es un restaurante inspirado en Izakayas de Japón. ¿Qué nos ofrece? Una amplia variedad de “pichos” a base de carnes, pescados o vegetales. Así como los típicos cuencos de arroz. La comida está hecha a la brasa y la verdad es que está muy rica. Es algo diferente, divertido y que me encantó. Para acompañar la comida hay muchos tipos de cerveza (incluidas japonesas) y como no, sake. http://www.bincho.co.uk/
 
 
  •   Electric Brasserie  (191 Portobello Road, Notting Hill,London)

¿Quieres disfrutar de un maravillos Brunch? Este es lugar idóneo en Londres. Los sábados y domingos de 12.00h a 17.00h sirven un maravilloso y amplio menú. Tostadas, confit de pato, ensaladas, sándwiches e incluso langosta podrás degustar. Os recomiendo que reservéis antes de ir (se puede hacer a través de su web) ya que como os podréis imaginar, está siempre “de bote en bote”. http://www.electricbrasserie.com/




Globo Aerostático en Isla Margarita

My name is, Browie

¿Quién soy? Esa pregunta es fácil de resolver. Soy una viajera incansable a la que llaman BROWIE

Por mi trabajo he viajado mucho – tambien por placer- y son muchos los que a lo largo del tiempo me han animado a escribir mis vivencias, experiencias y recomendaciones de lugares escondidos, o no tanto, a los que acudir, donde se puede comer, qué se puede hacer en cada punto del planeta y sobre todo a expresar dónde he estado y como he disfrutado.

¿Quieres seguirme la pista? A través de mis post podrás descubrir lugares auténticos, curiosos, inquietantes y ante todo que, merece la pena visitar y DISFRUTAR.

Me veras en la nieve, en playas paradisíacas, en globo aerostático, buceando bajo la nieve, en pleno casco histórico

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